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La gran diferencia entre ahorrar e invertir

La gran diferencia entre ahorrar e invertir

Para tener una buena gestión de nuestras finanzas personales debemos basarnos en dos pilares fundamentales: por un lado, es necesario tener el control de la relación entre los ingresos y los gastos, es decir conocer a la perfección en qué gastamos el dinero que recibimos y cuánto podemos reservar para el ahorro.

Por otro lado, tenemos los objetivos financieros en el corto, el mediano y el largo plazo. Para lograr cumplir las metas y llegar a los objetivos, se trata de la inversión.

Es muy común que la gente confunda los beneficios que te da ahorrar e invertir. Es una confusión que se suscita porque usualmente ambos conceptos se colocan en las mismas conversaciones dado a que es irrefutable la relación entre ambos y sobre todo, que se pueden obtener ventajas de las dos acciones.

Ahorrar e invertir ayudan a cualquiera a cumplir con sus proyectos y metas. Pero en el caso del ahorro, se trata de la opción de disponer de él a futuro y en términos de inversión se trata de incrementar la cantidad, siempre sabiendo que existe un riesgo.

Entonces, ¿cuál es la diferencia entre ahorrar e invertir?

Ahorrar o invertir

El ahorro es la parte de los ingresos que no se gasta y que se guarda para ser utilizada con diversos fines en un futuro. Se dice que tenemos un ahorro cuando regularmente mantenemos cierta cantidad de nuestro dinero reservada.

Por su parte, una inversión es la parte del ingreso o del ahorro que se utiliza como capital para comprar activos que produzcan rendimientos y que generaren más valor. Una inversión se relaciona con la compra de bienes o activos financieros, con el objetivo de obtener ganancias de ellos tiempo después. 

Existen cuentas de ahorro que otorgan un interés muy bajo para los que colocan ahí su dinero y no existe riesgo asociado. Sin embargo, no se considera como una inversión. La diferencia radica en que, con una inversión, se buscan rendimientos en específicos que van de acuerdo con el horizonte o meta que se está buscando alcanzar.

En una inversión se pueden obtener más ganancias por que el dinero convive con un poco de riesgo. El ahorro es clave para una inversión puesto que es el capital inicial con el que se abren las opciones de inversión. Se trata de la forma más eficiente de aprovechar un ahorro, hacer que se multiplique y crezca, sin que permanezca solamente guardado. 

Con una inversión se arriesga el dinero, pues es posible que no otorgue rendimientos y que se pierda una parte o todo el ahorro (depende del instrumento). Es esa la razón por la que un inversionista recibe una compensación. 

El entorno financiero ofrece un sinfín de alternativas para invertir, como acciones bonos, fondos de inversión o incluso, fuera del sector, se puede invertir en un negocio o en bienes raíces.

Una de las ventajas más sobresalientes de una inversión por encima del ahorro, es que “el dinero no pierde su valor”. Esta es una de las frases más repetidas por los asesores financieros, pero que tiende a generar confusión entre los ahorradores.

¿Cómo es que el dinero del ahorro pierde su valor?

Se dice regularmente que el dinero ahorrado pierde su valor, por un concepto llamado inflación. Se trata del aumento generalizado en los precios de los bienes y servicios por efectos del crecimiento de una economía durante un periodo de tiempo establecido. En términos simples, todos los productos y servicios sufren un incremento en el precio al público. 

La inflación afecta al ahorro puesto que pierde la capacidad de compra. Un ejemplo muy básico es que, si buscamos comprar un bien y no contamos con la cantidad de dinero suficiente, tendremos que ahorrar y tardaremos un poco más de 12 meses. La meta es ahorrar 100 pesos que es justo el precio del bien para el primero de enero de un año.

Para enero del siguiente año, el precio del bien ha aumentado 6% por concepto de la inflación, es decir que cuesta 106 pesos. Pese a todo el esfuerzo para juntar esa cantidad, el dinero ahorrado durante los últimos doce meses sigue siendo inferior al precio del bien, puesto que sólo contamos con 100 pesos. 

Esto no sucede con una inversión, puesto que la gran mayoría de las opciones ofrecen rendimientos que superan la inflación y es posible que, además, tengamos mucho más efectivo.

Para los que no cuentan con suficiente dinero, siempre está la opción de solicitar dinero prestado a una financiera. Existen opciones que ofrecen, cantidades de préstamos dentro de tu presupuesto, la posibilidad de disponer del crédito en 48 horas, sin trámites complicados. reducir los intereses abonando desde $100 pesos a la capital o entrando al programa “Recomiendo un amigo” y evitar las penalizaciones por pagar el crédito antes del plazo.