icon arrow-down icon arrow-left icon arrow-right icon arrow-up icon bars logo of american-express logo of visa logo of mastercard logo of paypal icon stripe logo of discover icon credit-card icon mail icon facebook icon rss icon google-plus icon instagram icon linkedin icon phone icon pinterest icon play-btn icon add btn icon search icon shopping-cart icon tag icon close little close icon icon trash icon user icon vimeo icon whatsapp icon youtube icon oxxo icon spei icon twitter icon fancy icon grid view icon list icon like icon tumblr logo of diners

Apoyo económico para tu negocio, todo lo que tienes que saber

Apoyo económico para tu negocio, todo lo que tienes que saber

Hoy en día, el acceder a un financiamiento a través de un crédito simple o préstamo para nuestro negocio, puede llegar a ser más sencillo que en el pasado. Junto con lo anterior, se debe considerar que actualmente un importante porcentaje de las pymes en el país respaldan sus operaciones con créditos otorgados por las Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (Sofomes). 

Las Sofomes son sociedades anónimas que cuentan con un registro vigente ante la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), y cuyos objetivos son: ofrecer a las empresas productos y servicios financieros como el otorgamiento de crédito, arrendamiento financiero o factoraje. 

En algunas ocasiones, aunque el apoyo económico que nos ofrezcan otras instituciones bancarias resulte ser inmediato o fácil, deberemos considerar muchos factores antes de poder elegir la alternativa adecuada. Por tanto, aquí encontraremos los mejores tips sobre qué, cómo, dónde, por qué y cuál son los préstamos para empresas y financiamientos que mejor se adaptan a nuestras necesidades.

Préstamos para negocios: ¿Cuándo solicitarlos?

Apoyo económico para tu negocio, todo lo que tienes que saber

Los préstamos empresariales son un instrumento financiero que ayudará a las empresas a cumplir con mayor eficacia los planes de expansión o crecimiento. Es muy importante tener claro el objetivo para el que será invertido el préstamo.

¿Cuántas veces escuchamos que un negocio cerró por falta de capital o dejó sus planes porque nadie le otorgó un apoyo económico?  ¿Es cierto? ¿Cómo evitar que pase eso?

Tan sólo en México, y de acuerdo con información del INEGI, en el país existen más de 4 millones de micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes); las cuales generan 7 de cada 10 empleos y aportan un poco más del 50% del Producto Interno Bruto (PIB). Razón mayor, por la que es importante que una Pyme tenga acceso a financiamiento para lograr sus objetivos, pagar deudas y evitar la quiebra, tan sólo por no contar con un crédito.  Pero ¿Cuándo es el momento justo para pedir ese apoyo?

Aumentar el capital de trabajo

Cuando nuestra empresa necesita aumentar la planilla de empleados o la producción; o bien, necesita aumentar el flujo de caja y hacer girar el capital.

Compra o reparación de insumos

Imagina por un momento que, nuestro negocio necesita de una nueva máquina para abrir otra área de negocio y aumentar la producción y ventas. O bien, que la compañía necesita reparar las máquinas con urgencia y de momento no se cuenta con el capital. Una excelente opción será optar por un préstamo. 

Tu primer emprendimiento 

Quizá estás en el momento justo para abrir tu primer negocio o deseas formalizar algo que ya comenzaste a hacer, como la venta de productos de belleza y deseas abrir tu primera tienda.

Refinanciar o renovar 

El refinanciamiento es una forma de amortizar una deuda. Consiste en pagar préstamos viejos con deudas nuevas y ayuda a mejorar el flujo de caja. 

O bien, si vamos al corriente con pagos y se necesita más dinero para la empresa, tendremos la opción a renovar el préstamo, por la misma o mayor cantidad. Recordemos que no es para pagar deudas personales. 

¿Qué debes tomar en cuenta al momento de pedir un préstamo? 

Con base en las recomendaciones del Banco de México (Banxico), antes de lanzarnos a pedir un préstamo, debemos tomar en cuenta lo siguiente: 

  1. Leer bien el contrato a firmar. Preguntar si no se entiende algún término financiero o legal. Una vez firmado el contrato, pide una copia, ya que es obligación de la institución dártela. 
  2. Evalúa el plazo de tu crédito con base en lo que tu empresa pueda pagar. Por ejemplo, a largo plazo podrá ayudarte a realizar pagos más pequeños, pero con un tiempo mayor. 
  3. Comparemos y verifiquemos las tasas de interés que nos ofrecen las instituciones. Confrontar el costo Anual Total (CAT). 
  4. Mantener al día los estados de cuenta y verificar si no llevan alguna anomalía. Recordemos pagar siempre antes de la fecha límite. 
  5. Hacer un presupuesto de los gastos e ingresos de forma mensual del negocio. Y si no todos los meses percibimos lo mismo, hacerlo sobre el mínimo que recibamos por mes. Esto no ayudará a calcular mejor el préstamo y la cantidad que podemos pagar a las instituciones financieras.  

5 razones por las que conviene un préstamo para negocios

  1. Aumenta el flujo de caja de una empresa.
  2. Permite acelerar la liquidación de deudas.
  3. Fortalece el historial crediticio del negocio y podremos pedir mayores montos o mejores créditos.
  4. Requisitos mínimos, dependiendo la institución donde se pida el financiamiento.
  5. Desarrollo y crecimiento constante de la compañía.  

Cómo pedir un préstamo para empresas de forma fácil y segura

A continuación, te decimos paso a paso cómo pedir un préstamo de una forma sencilla para tu negocio, a través de Financiera Independencia: 

1. Acércate a la institución bancaria o de crédito

Acude a alguna de las Sucursales de Financiera Independencia o llámanos a nuestro centro de atención a clientes 800-087-3030. Y recuerda que contamos con más de 150 sucursales en todo el país.

2. Entrega la documentación

La edad mínima para poder pedir un préstamo es entre 18 y 68 años 11 meses. Y deberás traer:

  • Identificación oficial vigente.
  • Comprobante de domicilio reciente. 
  • Comprobante de ingresos, como las facturas de la empresa o notas que se tengan.
  • 4 referencias personales (con celular o teléfono fijo).
  • Y si vive en zona fronteriza, un comprobante de arraigo.

3. Solicitud y respuesta

Llenaremos una solicitud para evaluar la capacidad de pago de acuerdo con nuestros ingresos, así se determina cuánto nos podrán prestar. Aún sin la necesidad de aval, nos apoyarán desde $2500 hasta $15,000 pesos.  

Además, se tendrá una respuesta 48 horas después del llenado de solicitud. Para finalmente, recibir una visita por parte de Financiera Independencia al domicilio y trabajo.

4. ¡Hemos sido aprobados!

Si fuimos aprobados, deberemos ir a la sucursal donde se tramitó el préstamo. Después firmaremos un contrato y al final, se recoge el cheque, el cual se podrá cambiar de manera inmediata. 

5. Realizar los pagos correspondientes

Hay que pagar el préstamo en las fechas señaladas, con la opción hacerlo en diferentes lugares: 

  • En Tiendas Oxxo, con un código de referencia.
  • En Bancos Banorte, HSBC y BBVA, con un código de referencia.
  • Directo en Sucursal Financiera Independencia: sólo con nuestro nombre o número de contrato.

6. ¡A renovar y recomendar!

Sí estamos al corriente con los pagos y casi por terminar de liquidar el préstamo, hay posibilidad de renovarlo, las veces que uno desee. Además, por cada amigo o familiar que recomendamos y obtenga un financiamiento, se abonarán en el caso de Financiera Independencia, $150 a nuestro capital y en Apoyo Económico Familiar $200 a interés.

Financiamientos para un negocio

Apoyo económico para tu negocio, todo lo que tienes que saber

Los financiamientos son los recursos económicos que alguna entidad financiera otorga mediante una cantidad de dinero, con base en la capacidad de pago y los plazos para liquidar la deuda.

Muchos emprendedores debemos recurrir al financiamiento para la pequeña empresa, así podemos hacer crecer nuestras compañías.  Y es que, cuando el capital con el que comenzamos no es suficiente para lanzar un negocio, se debe invertir más para que haya flujo de dinero.

Hoy en día, hay una gran variedad de formas para conseguir préstamos para empresas, pero debemos evaluar a detalle cuáles de éstas no comprometen al negocio y la carga financiera que representan.

De inicio, podemos separar en dos tipos los financiamientos: corto plazo y largo plazo

Financiamientos a corto plazo

Se refiere a los préstamos a corto plazo que ofrece una entidad financiera. Y los plazos para pagar son en una temporalidad no mayor a la de un año.

Algunas de sus ventajas son:

  • Se consiguen más rápido y fácil
  • No cobran tasas de interés muy elevadas
  • Su trámite no es tan engorroso. Incluso algunos como los de Financiera Independencia, no piden aval, basta con comprobar algunos años de operación para ser candidato al crédito

Además, estos son los tipos de financiamientos a corto plazo más comunes:

Crédito comercial (crédito empresarial o créditos para empresas). Es el crédito que extiende una entidad financiera a nuestra pyme para cubrir alguno de sus gastos y que se paga en un corto tiempo.

Pagarés.  Se refieren a los títulos de crédito que una compañía o un particular entrega a otra empresa, con la finalidad de devolver el dinero, y con el interés pactado.

Línea de crédito. Son montos de dinero calculados que alguna entidad financiera pone a disposición para los gastos que tenga nuestra empresa. La línea tiene un límite de crédito y estará sujeta a cubrir la deuda en las bases del contrato que se firme.  

Financiamiento con base en inventarios.  Se ofrece como garantía los bienes tangibles de nuestra compañía a cambio de un préstamo. Un detalle en este financiamiento es que la empresa puede perder el bien puesto en garantía, en caso de deuda.

Financiamiento a largo plazo

Es aquel financiamiento que ofrece una entidad financiera que, tiene como finalidad el pago total de un crédito en un tiempo hasta por 5 años. Y aunque los préstamos sean mayores, su tasa de interés suele ser mucho mayor que en el de corto plazo.

Algunos financiamientos a largo plazo que podemos pedir en nuestra empresa son:

Préstamo hipotecario. Cuando la garantía está constituida por la una propiedad de nuestra empresa, y se pierde si la deuda no se llegará a pagar a tiempo.  

Por Equity (Capital Inversión). Ofrecemos un porcentaje de las acciones de nuestra empresa, con base en una estimación por parte de algún inversionista a través de una valuación.

Bonos. Es un instrumento de deuda definido por bonos emitidos por nuestra compañía y se venden a inversores en mercados financieros para obtener dinero. Y la empresa que los emite, promete devolver el dinero con un interés fijo y en una fecha establecida.

Leasing (Arrendamiento). Es un sistema de financiamiento en el que la empresa usa un bien como si fuera suyo, pero paga renta por él. Después de finalizar el contrato con la institución financiera o dueño del bien, tendrá la oportunidad de adquirir ese bien con costo menor al original.

¿Cuál elegimos?

Elegir los mejores préstamos empresariales, por lo regular corresponderá al director financiero de una compañía. En caso de no contar con él, deberemos tomar en cuenta nuestro flujo de efectivo y la relación costo-beneficio del financiamiento que deseamos pedir.  Te damos 5 consejos para saber qué financiamiento escoger: 

1. Consulta los requisitos 

La primera limitante que tendremos son los requisitos que la institución financiera nos pedirá. Ten en cuenta con qué datos y documentos cuenta nuestra empresa para poder cumplir con todo lo necesario. Pregunta sobre los requerimientos, por ejemplo si necesitarás de un obligado solidario que respalde tu solicitud; verifica distintos créditos bancarios y compara según tu necesidad, busca aquellos realmente enfocados en las medianas empresas PyMEs; asegúrate de saber el pago mensual a cubrir y que tengas claro todo sobre pagar intereses.

2. Analiza para qué se necesita 

Define por objetivos en qué va a ser utilizado; por ejemplo, como capital de trabajo, para una remodelación, un arrendamiento, para comprar una nueva máquina o crecimiento. Pues depende del uso, el tipo de préstamo que mejor nos convendrá adquirir.  

3. Revisar si somos sujetos a crédito

Algunas instituciones financieras evalúan y revisan los flujos de efectivo o capacidad de pago de nuestra empresa con base en estados financieros. Pero si somos autoempleados o pymes con un buen flujo de efectivo, habrá financiamientos más flexibles como el de Independencia Financiera, ¡así que no hay de qué preocuparse! 

La institución está sujeta a las política monetaria del sistema financiero y el banco central, por lo que debe consultar bases de datos en alguna sociedad de información crediticia (Buró de Crédito) para conocer nuestro historial crediticio. Si dejaste de pagar tu tarjeta de crédito y los intereses moratorios te comieron o hace tiempo que le debes impuestos a la secretaría de hacienda y crédito público, es importante que antes de pedir un préstamo sálgas de deudas y estabilices tus finanzas para tener mayor probabilidad de obtener el apoyo que tanto buscas.

4. Costos y plazos

Deberemos analizar cuál será el costo total del financiamiento a liquidar, que incluye la suma total más la tasa de interés a pagar por el préstamo solicitado. Además, algunas instituciones financieras incluyen costos adicionales al préstamo.

Todo esto, sumado a buscar un plazo que se acomode a nuestra capacidad de pago. Depende de la institución, puede ser semanal, quincenal o mensual.  

5. El tipo de tasa

De acuerdo con Banxico, una tasa de interés es una valoración del costo, que implica la posesión de dinero procedente de un crédito; o sea, el costo adicional sumado a lo que se tendrá que pagar del préstamo. Además, las tasas de interés pueden ser fijas, variables o combinadas. 

Fijas: Se mantendrán constantes los pagos durante todo el plazo fijado, para liquidar el financiamiento. 

Variables: Estas cambiarán de acuerdo con determinados factores, que tendrán que especificarse al momento de solicitar el préstamo.

Combinadas: Pueden empezar siendo fijas y despues variables. También, tendremos que preguntar a la financiera para el cálculo total del crédito.