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¿Qué es una Fintech?

¿Qué es una Fintech?

Cuidar de tus finanzas personales puede ser una gran responsabilidad que va más allá de no gastar dinero en exceso o ahorrar. Dentro de la tarea va mantener un buen historial cretidicio en caso de necesitar un préstamo o crédito a futuro, realizar pago a tiempo antes de que los intereses aumenten y una buena administración en general. 

Pero en la actualidad, con tantas actividades que tenemos encima y el ritmo de vida tan acelerado que solemos llevar no nos permite llevar a cabo ciertas actividades que mantienen estables nuestras finanzas personales. Aunque no todo está perdido, claro está, pues siempre podemos confiar en que la tecnología encontrará la manera de echarnos una mano. Y es en ese momento, en el que tenemos que hacer un depósito urgente y no podemos salir corriendo al banco que entran en acción las empresas Fintech.

¿Qué es una Fintech? 

Las empresas Fintech son aquellas que ofrecen servicios y productos financieros aprovechando las tecnologías de la comunicación como páginas web, redes sociales, aplicaciones móviles, etc. Su nombre viene del término “Finance Technology” o “Tecnología Financiera”. Se han vuelto muy populares en el sector financiero debido a que los procedimientos son menos complicados, los costos se reducen y resultan más eficientes para el público. 

Los que más aprovechan las Fintech mexicanas son los jóvenes. En esta era digital en la que todo se puede hacer a través de un teléfono celular o una computadora y las jornadas de trabajo no dan tiempo para ir al banco directamente, saber que a través de una aplicación o página de internet se pueden hacer transacciones, depósitos y toda clase de movimientos bancarios representa un gran alivio para los usuarios. 

En 2018 surgió la Ley Fintech en México, la cual se encarga de regular las instituciones financieras que laboren a través de la tecnología, de tal modo de que quienes soliciten sus servicios tengan la oportunidad de recuperar su dinero en caso de fraude y siempre estén protegidos.

Tipos de Fintech

La Comisión Nacional Bancaria y de Valores tiene identificadas más de 500 instituciones de tecnología financiera en todo México. Por lógica, ésto significa que sus servicios y productos cubren una gran parte de las necesidades dentro del mercado financiero. Entre todas los servicios financieros que ofrecen las Fintech que hay en el país, podemos encontrar las siguientes:

Financiación de particulares y empresas: Su principal actividad es la de asesorar y apoyar financieramente a pequeñas y medianas empresas a través de sus sitios web especializados.

Transferencias de dinero: Estas empresas son mecanismos de transacción similares a los convencionales pero con menores costos.

Asesoramiento financiero: Las corporaciones que se dedican a este negocio suelen tener procesos de asesoramiento automáticos. Los clientes sólo pagan cuando necesitan el servicio y no hay necesidad de suscripciones.

Pagos y cobros a través de dispositivos móviles: Esta es la opción más popular entre los usuarios de este sistema financiero. Poder hacer movimientos bancarios sin tener que desplazarse resulta muy conveniente.

Inversión: Algunas Fintech ayudan a las personas que están interesadas en invertir a identificar las mejores oportunidades y a hacerlo correctamente para recibir beneficios.

Finanzas personales: Mantienen a las personas al tanto de los conceptos financieros más importantes, además de brindarles información actualizada de sus cuentas y de los movimientos realizados.

Distribución de productos financieros: Presentan la información de manera simple, de tal manera que el cliente pueda escoger sin dificultad aquello que más le convenga. Entre las herramientas que utilizan para identificar los pros y contras de las ofertas que hay en el mercado están las siguientes:

  • Comparadores financieros: Buscan los mejores precios sin que la calidad disminuya extremadamente.
  • Comparadores de Lending: Hacen uso de algoritmos que diferencían de forma directa los pros y los contras de de las ofertas.
  • Comparadores de depósito: Cuando un cliente está buscando el mejor servicio o producto para ahorrar, estos comparadores le dicen dónde y de cuánto dinero debe ser el depósito en la caja de ahorro.

Préstamos: Muchas startups aprovecharon que los requisitos para que las nuevas empresas obtuvieran financiamiento se complicaran y los bancos fortalecieran sus condiciones para ofrecer sus servicios. Entre ellos pueden estar los préstamos sin intervención de entidades bancarias o agencias de crédito (préstamos p2p), financiamiento a través de inversores (crowdlending) o donaciones (crowdfunding), entre otros.

Factoring: El usuario le cede a la empresa el crédito derivado de su actividad comercial y la corporación se encarga de gestionar su cobro.

Minicrédito: Es un préstamo personal de poca cantidad a la que que el cliente puede acceder en cualquier momento y el pago de devolución es a corto plazo.

Microcrédito: Se trata del préstamo que se hace a una persona o colectivo para llevar a cabo un proyecto.

Bitcoin: La bitcoin es una moneda digital que en México equivale a $152.990 pesos mexicanos. Varias Fintech sirven de bancos virtuales en los que las transacciones y pagos se dan con bitcoins. Son muy fáciles de usar, pero no puede transformarse en dinero físico.

Financiamiento de capital: Es el proceso de vender acciones de una compañía. 

Domiciliación de pagos: Facilitan a los usuarios el saldo de sus deudas a través de pagos electrónicos.

Plataformas de pago: Tal y como los bancos de México convencionales, sirven para hacer ventas, compras y abonos a través de sitios web o aplicaciones móviles.

Pagos colectivos: Permiten llevar a cabo un financiamiento colectivo al mismo tiempo.

Infraestructura financiera: Las Fintech que se especializan en ésto dan soporte a las empresas en sus operaciones y servicios.

Remesas: Transferencias de dinero por parte de un emigrante hacia una cuenta en el extranjero.

Ventajas y desventajas

Como todo, el ecosistema Fintech al ser de carácter tecnológico resulta muy útil para personas que requieren de hacer movimientos bancarios, transacciones o cualquier otra cosas y no tienen el tiempo o la posibilidad de desplazarse hasta la institución financiera con la que podrían llevarlo a cabo. Pero no hay que olvidar que precisamente porque no existe una entidad física en ocasiones, hay que ser precavidos y conocer todo el panorama antes de acudir a alguna Fintech.

Ventajas

Ahorro: No sólo de tiempo, sino de dinero. La oportunidad que tienen las empresas de llevar a cabo las gestiones financieras mediante procesos automatizados sin tener que esperar tanto tiempo o moviéndose de lugar mejora su productividad considerablemente.

Flexibilidad: Contratar los servicios de una Fintech te permiten hacer todas las transacciones y movimientos que necesites en cualquier momento y lugar.

Personalización y atención al usuario: Los clientes tienen la posibilidad de recibir atención especializada a sus necesidades.

Transparencia: Las nuevas tecnologías permiten a los usuarios estar al pendiente de los procesos que se están llevando a cabo con su dinero, por lo que cualquier inconsistencia puede ser inmediatamente reportada y corregida.

Desventajas

Desconocimiento: A pesar de las fuerte presencia que están teniendo actualmente, la realidad es que muchas personas no las conocen y desconfían de ellas o peor aún, deciden aprovechar las ventajas de las Fintech y terminan siendo engañados, por lo que es muy importante siempre comprobar la veracidad de estas empresas antes de hacer cualquier acción.

Seguridad: Si el sistema de seguridad de la Fintech a la que acudió el cliente no es fuerte, se corre el riesgo de que los datos sean robados por terceras personas para fines como el robo de identidad o el lavado de dinero.

Incertidumbre: Se corre el riesgo de que la persona que prestó el dinero no lo vea nunca de vuelta.

Entonces ¿conviene acudir a una Fintech?

La respuesta es: Si la situación lo requiere, sí, porque si tienes la posibilidad de facilitar un proceso bancario no está mal aprovecharlo. Sin embargo, no debes apresurarte, siempre verifica que la Fintech a la que buscas recurrir sea verdadera, que no haya trampas, busca testimonios de gente que ya haya acudido a ella y que tenga todos los permisos en orden. No por ahorrarte un problema vayas a caer en otro peor.